FREDRIK WESTER
Como cada junio empiezo a soñar con Suecia cuando llega el calor. Imagino Suecia como un lugar fresco, azul, donde no se suda pese a que los días sean largos. Y allí hay fútbol, porque la Allsvenskan se juega en año natural, de abril a noviembre, y apenas se para el mes de junio, que allí es como nuestro agosto español.
Y en esas estaba, leyendo los Polish Boyfriend del gran Toni Padilla, cuando descubrí los clubes suecos creados por inmigrantes: Syrianska, Assyriska, etc. Leyendo los nombres de los equipos de la tercera sueca, descubrí al Internazionale Stockholm. Pensé que se podría tratar de un club creado por inmigrantes italianos, pero tras una breve búsqueda vi que no es una nacionalidad que sea abundante allí como sí lo son los iraquíes, chilenos, sirios... es un club fundado recientemente, y ha subido desde las categorías más bajas muy rápidamente. Enseguida un nombre aparece entre sus inversores: Fredrik Wester, dueño de Paradox, una empresa de juegos valorada en casi 2000 millones de dólares. Pero Wester no es el dueño del Internazionale, es un sponsor, aporta unos 100.000 euros al año como patrocinador y ayuda a las categorías de base del club.
Fredrik Wester. Continúo buscando, me resulta curioso que la empresa sea de videojuegos. Veo que son juegos históricos los que le han dado mayor beneficio. Supongo que por los títulos son juegos de ir conquistando: cruzadas, emperadores de Roma... Y de repente me topo con el Nàstic, club radicado en Tarragona, curiosamente una de las principales ciudades romanas de la antigua Hispania. Wester es accionista del club desde 2021, cuando hizo una primera compra de acciones por valor de 1,3 millones de euros.
No hay mucha información de esos primeros años, pero sí sé gracias a la divertida entrevista que le hacen en Radio Ciutat de Tarragona, que en 2024 ya poseía un 20% de las acciones del club. Pues bien, leyendo otras noticias de la actualidad del Nàstic descubro que ahora mismo es el dueño del 41% del Nàstic, y que no es el accionista mayoritario por muy poco: entre los diferentes miembros de la Junta Directiva del Nàstic suman el 43%. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
Ha llegado hasta aquí por dos motivos. La necesidad del Nàstic y la voluntad de Wester de querer comprar un club. ¿Por qué el Nàstic? Fredrik es un convencido del análisis de datos, y de entre los 100 clubes que había en la antigua Segunda B, le quedaron tres como principales candidatos. Deportivo de La Coruña, Hércules de Alicante y Nàstic de Tarragona. Los tres son clubes históricos con una masa social gigantesca para estar en una tercera categoría española. Los tres son clubes con ciudades prósperas e importantes detrás. Descarta al Dépor por lejanía, pues Wester tiene casa en Sitges, y La Coruña dice, le queda literalmente en la otra punta del país. El Hércules en ese momento, ahora un poco menos, es un hervidero social. Entiendo que en 2021 no se atreviera a hacerse con él, aunque tal vez unos años después pueda estar arrepintiéndose. ¿Y por qué España? ¿Por qué no compra un club en su país? Porque en Suecia está la norma que impide que ningún accionista posea más del 50% de un club. Aquí en España no lo ha dicho, tampoco se lo han preguntado, pero Fredrik Wester es una de las voces que propugnan ese cambio de política en la Allsvenskan, una liga que se autoprotege del capital extranjero. A la Allsvenskan no le va mal a nivel interno, cada año son más los aficionados que pueblan las gradas, y aunque hay un dominador como el Malmö, cualquiera puede ganar a cualquiera, no hay grandes diferencias entre un equipo fuerte y uno de media tabla. De hecho este año puede darse la circunstancia de que el Mjällby haga un Leicester diez años después. Va a tener que pelear con el Hammarby, ya que el Malmö este año ni está ni se le espera.
Justamente Fredrik es aficionado al Hammarby, pero no puede comprar un club en su país. Hasta ahora ha invertido en el Nàstic 8 millones de euros. ¿Cómo lo ha hecho? Prestando dinero. Cada uno de los préstamos que ha hecho al Nàstic podían ser devueltos con dinero o con acciones. Aquí Wester no se esconde, él dice que prefiere acciones. La directiva del Nàstic se ha visto obligada cada año a pedirle un poco más, ya que no ha llegado ese ascenso salvador a la Segunda División que multiplicaría el valor del club y permitiría devolverle el enésimo préstamo al sueco. Como esta es una categoría suicida, el club cada año pierde exactamente un millón y medio de euros. Ahí está el dueño de Paradox para ir comprando silenciosamente y a buen precio un club histórico con gran masa social. Está a una última ampliación de capital, sólo necesita que lo busquen una vez más, para convertirse en el accionista mayoritario del Nàstic. De ser así le habría costado unos diez millones de euros, mucho menos de lo que pagó en su día Felipe Moreno para comprar el Real Murcia, pero esa es otra historia.
Hasta aquí la parte económica, una inversión de riesgo pero bastante calculada. ¿Cómo es la parte social? Fredrik Wester ha declarado desde el primer día que su objetivo no es ser el presidente del club. Que el tiene un proyecto a largo plazo, que es subir al Nàstic a Primera. Largo plazo dice él son 5 años. Que solamente ha pedido dos cosas a la directiva, big data en los fichajes (es consejero delegado de una de las principales compañías de análisis de datos, la misma que usan Athletic, Valencia o Barcelona) y rigor financiero: que no se paguen sueldos fuera de sus posibilidades a los jugadores. Mientras tanto la Junta Directiva se está quemando, sí es que no está ya carbonizada. La preside Josep Maria Andreu y tuvo como director general a Lluís Fàbregas:
Estas últimas temporadas era un entrenador jovencísimo salido del Nàstic, Dani Vidal, quien estaba llevando de nuevo al equipo a jugar play off de ascenso. Aunque el juego no era muy vistoso, lo estaba haciendo bien. A mediados de mayo, a falta de dos jornadas para la conclusión de la liga, es destituido por "los malos resultados que nos alejan del ascenso directo, y de la segunda y tercera y cuarta posición, dejándonos en una mala dinámica de cara a los play off", en palabras de Lluís Fàbregas. Muy cuestionada y cuestionable esta decisión, finalmente no les sale bien. Luis César Sampedro, que ya había pasado en varias etapas por el club tarraconense, logra superar al Real Murcia pero pierde ante la Real Sociedad B. Fredrik Wester se pronuncia, escuetamente, pero es de las pocas ocasiones en las que dice algo. Simplemente comenta que no está de acuerdo con la decisión que ha tomado la Junta Directiva.
Así está la situación: si el Nàstic no logra el ascenso a la Segunda División es muy probable que vuelva a necesitar un millón y medio de euros para subsistir un año más. Tal vez un poco menos tras las ventas de Narro y Antoñín que han reportado 600.000 euros de ingresos. Pero no es suficiente. ¿Pondrán los accionistas de la Junta Directiva el dinero necesario? ¿Tendrán que recurrir una vez más al señor Wester?
Como dato curioso, hay un jugador que ha pasado por Stockholm Internazionale y por Gimnàstic de Tarragona, aunque por el juvenil: un sueco de 19 años llamado Edward Lukas Isidor Wester, el hijo de Fredrik. ¿Será capaz de llevar al Internazionale a la Allsvenskan? ¿Conseguirá su padre que se permitan accionistas mayoritarios para clubes de reciente creación en Suecia como pretende? ¿Terminará por ser presidente de un club sueco y de uno español a la vez, o se cansará antes de jugar al FM y será el Nàstic otro club en busca de comprador como el Terrassa? Lo iremos viendo.


Hola novio. Júlia y yo estamos a tope con esto, somos tus mayores fans! pero no entendemos nada eh... :)